¿Te has preguntado alguna vez si los psicólogos van a terapia?

Actualizado: 25 abr





Como en la vida, hay de todo. No es una cuestión de salud mental, afortunadamente cada día va quedando más lejos la idea de que hay que estar enfermo para ir a terapia.

¿Cuál es la razón?

Es una cuestión de ética profesional, de bienestar personal y de concepto: hay terapeutas que creen que están por encima del paciente y estamos otros, que creemos que estamos al lado del paciente.

Hacer terapia ayuda a tener consciencia sobre uno mismo, a estar presente en tu propia vida ya responsabilizarte de ella. Por esto, en Gestalt, así como en otras corrientes de carácter humanista y también en psicoanálisis es condición indispensable que el terapeuta reciba terapia durante bastante tiempo.



¿Si quisierais ser concertistas, iríais a clase con un profesor de violín que nunca ha tocado en público?

Seguro que un buen profesor te diría la técnica precisa, te enseñaría todo sobre el instrumento, te guiaría en la ejecución musical… pero, ¿qué te diría de la soledad al salir al escenario?, ¿y de esa tensión que se siente al tocar la primera nota? ¿Qué te puede decir sobre la conexión que se establece con el público?, ¿y del estallido de emociones que se suceden mientras tocas? Y sobre todo, ¿cómo puede ofrecerte seguridad y confianza en ti mismo ante el escenario, si nunca se ha subido a ninguno?


¿Qué nos ocurre en terapia?

La terapia no son consejos para salir del paso en un mal momento de la vida, es mucho más. Forma parte de tu crecimiento personal. La terapia es ayudarte a poner las gafas ante la miopía que tenemos ante la vida. Es aceptar lo que nos ocurre. No sentirnos culpables por no ser todo lo buen@s que nos han dicho que debíamos ser. Es darnos permiso para que las emociones broten y poder sentirlas. Es descubrir quienes somos.

Si uno no ha pasado por terapia, no sabe lo que siente el paciente cuando le sobresaltan las emociones. El miedo de ir descubriendo el camino. Y la ilusión de ver cómo este, se va haciendo más despejado.



Cuando vayas al psicólogo pregunta por su proceso terapéutico, no vaya a ser que nunca haya dado un concierto.